Tratamientos para dejar de fumar

La dependencia psicológica: es el hábito que se asocia con rutinas como tomar café, beber alcohol, sobremesa, conducir, leer, relajarse, etc. El cigarrillo actúa de amigo incondicional; es parte de la per­sonalidad del fumador que es posible modificar, como está demos­trado por la exitosa aceptación de la Ley Provincial Antitabaco.
La dependencia social: se basa en la aceptación del tabaquismo y en las presiones ambientales que incitan al consumo de tabaco: la publicidad, la presión del grupo (en adolescentes), la imagen de seguridad y dominio de la situación de los acontecimientos socia­les etc. Hoy resulta socialmente menos aceptable.

La dependencia física: La causa es la nicotina, el principal alca­loide que se encuentra en el tabaco. Es altamente adictiva, como la heroína y la cocaína. Por eso, no es fácil (pero tampoco imposible) liberarse del cigarrillo debido a los síntomas de abstinencia: deseo compulsivo de fumar, ansiedad, nerviosismo, agresividad, insom­nio, desconcentración, disforia o depresión, etc.
De tal manera sabemos que, los que sufren un infarto de mio­cardio, afectados de bronquitis crónica, enfisema, asmáticos can­cerosos y muchos otras enfermedades persisten en seguir fumando a pesar de conocer el riesgo de sus padecimientos.

La adicción a la nicotina puede tener una influencia genética.

Según el Journal of the Cáncer Institute, una alteración de un gen puede ser el responsable de que determinados personas sean pro­pensas a convertirse en fumadores incapaces de dejar de serio.
No existen tratamientos efectivos, ni milagrosos que den garantías que dejaron de fumar definitivamente. Sólo existen ayu­das, que controlan el síndrome de abstinencia fisica y se comple­mentan con la voluntad del paciente.

MÉTODOS NO FARMACOLÓGICOS

Psicoterapia: puede ser personal o grupal. Se recibe información sobre lo nocivo que es el tabaco y consejos para combatir los sín­tomas de abstinencia. Hay dos grandes grupos de tratamientos:

-Técnicas generales de modificación de la conducta.
- Procedimientos psicológicos específicos.
- Acupuntura: se basa en un método utilizado en China, desde hace siglos para tratar a fumadores de opio: controlaría los síntomas de abstinencia, aunque los estudios científicos no son muy abundan­tes. Es empleada sola o en forma complementaria.

MÉTODOS FARMACOLÓGICOS

Chicle de nicotina: es una forma de reemplazo de acción rápida, en la cual la nicotina se absorbe a través de la mucosa de la boca.
Es un producto de polacrilex con 2 mg. de nicotina por uni­dad. Cada masticación equivale a una pitada, a la cantidad de ruco­tina aspirada en cada inhalación. La cantidad de chicles diarios, dependerá del grado de consumo de cigarrillos del paciente.

Efectos secundarios: mal sabor de boca, úlcera en la lengua, hipo, irritación bucofaríngea, náuseas, palpitaciones, mareos, ardor de estómago y cefaleas, etc.

(http://www.nlm.nih.gov /medlinepl us/spanish/druginfo/medmas­ter/ a684 O 56-es .html#side-effects)

Contraindicaciones: infarto de miocardio reciente, angina de pecho, arritmias, accidente cerebro vascular, úlcera gástrica, embarazadas y lactancia.

Parches de nicotina (Nicotina transdérmica): se adhieren a la piel, liberan nicotina al torrente sanguíneo y se los cambia cada 24 horas. Ayudan a disminuir los síntomas de abstinencia. Se presen­ta en tres concentraciones.
El fumador deberá dejar de fumar por completo cuando inicia el tratamiento.
Efectos secundarios: prurito, cefaleas, sintomas de resfrío, insomnio, ardor de estómago, palpitaciones, mareos, etc.

Contraindicación: infarto de miocardio reciente, angina de pecho, arritrnias, accidente cerebro vascular, úlcera gastro-duode­nal, embarazadas y lactancia.

Spray nasal: proveer nicotina al cuerpo para disminuir los sínto­mas de abstinencia. Después del tratamiento durante 8 semanas y que el cuerpo se acostumbre a no fumar, se puede reducir la dosis gradualmente por 4 a 6 semanas.

Efectos secundarios: irritación nasal, calor, sensación de picazón en el fondo de la nariz o la garganta, secreción nasal, irrita­ción de garganta, lagrimeo de los ojos, estornudos, tos, taquicardia.

Contraindicado: semejante a los crueles y parches

Antidepresivo: reduce los síntomas de abstinencia. Actúa sobre los agentes químicos del cerebro que están relacionados con el deseo de fumar. Se presume que el Bupropión estimula el abando­no de la adicción a la nicotina mediante mecanismos predominan­temente dopaminérgico y noradrenérgicos a nivel dellllamado cir­cuito de placer y recompensa formado por núcleos y vías mesolím­bicas-corticales relacionada directamente con las preferencias y adicciones.
El tratamiento comienza mientras el paciente todavía fuma y se interrumpe en la segunda semana. El mismo debería continuar durante 7 a 12 semanas.
Efectos secundarios: boca seca, náuseas, insomnio, taquicar­dia, temblor, alteración de la concentración, cefaleas, vértigos y posibilidades de sufrir convulsiones, etc.

Contraindicado para embarazadas, lactancia, antecedentes de convulsiones, anorexia, consumo de alcohol, traumatismo de la cabeza, los que están en tratamiento con inhibidores de la monoaminooxidasa, menores de 18 años.

Varenicline:
es un agonista parcial del receptor nicotínico de la Acetilcolina. Actúa por la activación selectiva de los receptores a4b2, generando un aumento de Dopamina, que a su vez produce una disminución del deseo imperioso de fumar y del síndrome de abstinencia; y por otro lado, actúa como antagonista, bloqueando los receptores y disminuyendo así el efecto de la recompensa (o alivio) que experimenta el fumador al fumar, durante el periodo de abstinencia.
El tratamiento sugerido es de 3 meses. El paciente elige una fecha para dejar de fumar y empiece el tratamiento 1 semana antes de ese día. Puede seguir fumando durante esa primera semana, pero debe dejar de hacerlo en la fecha establecida.
Efectos secundarios: Náuseas, estreñimiento, flatulencia, vómitos, acidez estomacal, sequedad bucal, aumento o disminu­ción del apetito, insomnio, alteración del sueño, pesadillas, depre­sión, inquietud, somnolencia, cefaleas, erupción, ideación suicida, cambios en su manera de pensar, estado de ánimo o comporta­miento habituales, etc.

Contraindicado: embarazada, lactancia, menores de 18 años etc. etc. (Consultar el prospecto del fármaco original).

Los tratamientos farmacológicos tienen que ser administrados bajo estricto control y seguimiento del médico, evaluando el tes­timonio de los pacientes.

MÉTODOS FÍSICOS

Láser terapia: es una técnica no invasiva; el Láser que se utiliza es el clínico o bioestimulante, que por su acción reflexógena esti­mularía la producción de endorfinas a nivel cerebral, bloqueando los receptores específicos de la nicotina y evitando los síntomas de abstinencia fisica.
Precaución: evitar la acción directa o refleja sobre la retina, glándulas superficiales, mama con mastopatía fibroquística y epi­lepsia.
Contraindicaciones: portadores de marcapaso y neoplasias.

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